Aunque el Universo sea
tan insoportablemente grande
y casi como usted de indiferente
es casi seguro
que cada quien posee
su pequeño universo
ajustado por supuesto
a las exigencias, y no importa
de quien sean éstas,
por lo general se cumplen
con tal cabalidad
que los guardias se hacen evidentes
y no precisamente reales.
Por ejemplo, en mi pequeñísimo universo
conviven dos o tres de sus miradas
tan diáfanas y desinteresadas
como cualquier rayo de luna
y además igual de impresionantes.
En mi pequeñísimo universo
se repiten como telones
un puñado de sus sonrisas
dedicadas con gusto a algunos versos,
deseadas en silencio por su autor.
En mi pequeñísimo universo
se recuerdan con presteza
unas cuantas lágrimas en sus mejillas
y claro también se recuerdan
esas implacables ganas de abrazarla
para no verla llorar.
En mi pequeñísimo universo
se guardan como tesoros
diez o quince líneas
tipeadas por usted en algún sitio
con esa mágica sinceridad
esa aplastante dolorosa sinceridad.
En mi pequeñísimo universo
coexisten unos pocos
rostros adioses holas de usted
cada uno igual de impersonal
cada uno inexistente y extraño
esperando más rostros adioses holas.
Y claro está
en mi pequeñísimo universo
no podía faltar
un elemento improbable
remoto alejado onírico
pero aun así real.
Una conexión
por ahora cerrada
con su pequeñísimo universo.
lunes, 8 de septiembre de 2008
domingo, 7 de septiembre de 2008
Diálogos casi Monólogos entre Martha y yo (parte 2)
Sé que ni siquiera la conozco muy bien. Debo saber su nombre, retener fielmente la imagen de su rostro, su cuerpo y su sonrisa. Sé que le gusta la música, quizá como una sensación etérea que contiene al mundo y sus colores en siete sílabas. Conozco levemente algunos de sus gustos y creo, tal vez equivocadamente, compartir sin intención parte de su mundo. Sin embargo e inevitable encontrarme extrañado por esa superficial intersección existencial entre los dos. Tal vez sea así porque es lo único que puedo compartir con usted; brevísimos momentos y esporádicas apariciones suyas, casi con desdén, con esa implícita resignación envuelta en cada uno de nuestros impersonales encuentros. Por supuesto, siempre lo he sabido.
La insensatez de conocer sus misterios me ha llevado a extremos impensables, a intentar desvelar, describir cada parte de su ser con mis palabras, a soñarla incesantemente y a guardar como tesoros los instantes abrumadores en los cuales existo para usted y el resto del planeta no importa, a ofrecerle mi vida entera sin condiciones ni titubeos. Siempre supe que la levísima intersección de nuestras vidas no me llevaría mas allá del inmenso muro que colocan mis temores cuando estoy con usted.
Sabía que mis palabras serían efímeras, que usted las olvidaría sin piedad alguna despues de sonreír al verlas. Conocía el dolor como agujas después de perderla irremediablemente en el profundo mar de mi enajenación. Preveía ya que nuestro insoportablemente leve roce existencial no sería para usted más que cualquier otro incidente. Sin embargo, desde el primer segundo en que la vi, comprendí la victoria de mi locura y decidí entregarle mi vida entera, sin condiciones ni titubeos.
Diálogos casi Monólogos entre Martha y yo (parte 1)
Espontánea
sus casuales apariciones
sabiendo que aunque la conozco
es usted tan misteriosa tan extraña
tan etérea
que de cierta forma
sería mucho merecimiento
una sonrisa una mirada
algo más que tan solo
dejarse observar
desde su aparente perfección
algo más que tan solo
dejarme admirar
cada gesto cada paso cada lágrima
algo más que tan solo
dejarme pensar
que merezco algo de su puño y letra
o tal vez de su alma y corazón.
Sin embargo
aunque solo poseo
sus casuales apariciones
su inevitable onírica presencia
sus misterios sus pasos
sus viejas lágrimas ya secas
aunque no pueda evitar
la realidad cruda y aplastante
es bonito creer
que algun día
pueda despertar de este sueño
y tenerla a mi lado.
sábado, 6 de septiembre de 2008
Primero lo primero.
En días pasados estuve leyendo algunas cosas referentes a los bloggers, y bueno... creo que ya es hora de alojar mi propio espacio, en lugar de arañar pedacitos del blog de mi buen amigo Rodribedo.
Bien, en este blog (espero mantenerlo actualizado constantemente) van a coexistir (no sé como, pero deberán hacerlo) contenidos que abarcarán desde mis ya conocidos posts sobre pendejadas muy técnicas acerca de Linux hasta cuentitos cortos y algunas otras cosillas que tengo guardadas en diversos lugares de mi vasto directorio de archivos.
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